POR EL RENACIMIENTO DE M脡XICO, PARTICIPA EN LA CONSULTA
La rapacidad de la mafia del poder no tiene l铆mites: Concentra la riqueza en unas
cuantas manos, a cambio de condenar a millones de mexicanos a una vida de pobreza y
exclusi贸n inaceptables, cancelando el futuro de j贸venes y ni帽os. Esa oligarqu铆a se
considera due帽a de M茅xico y nos han convertido en uno de los pa铆ses m谩s desiguales
del mundo. Con ambici贸n desmedida, ha secuestrado las instituciones, atropellado las
garant铆as constitucionales, entregado los bienes nacionales a extranjeros y devastado el
medio ambiente.
La 煤nica manera de terminar con estas injusticias es una transformaci贸n profunda del
pa铆s. Por eso convocamos al pueblo mexicano a defender sus derechos, a llevar a cabo
una revoluci贸n de las conciencias, de alcances hist贸ricos, para reconstruir la naci贸n
desde sus cimientos, para hacer realidad la libertad, la fraternidad, la justicia y la
democracia.
El renacimiento de M茅xico necesita de la participaci贸n de todos los ciudadanos libres
que trabajen en la construcci贸n del bien com煤n. Queremos un pa铆s que d茅 seguridad y
bienestar a sus habitantes, que respete las libertades y la diversidad; una naci贸n de
personas dignas, solidarias y dichosas: mujeres, hombres, j贸venes, ind铆genas,
campesinos, obreros, profesionistas, empresarios, estudiantes, ni帽os, ancianos.
Este pa铆s ya est谩 cambiando. La energ铆a social est谩 en marcha. Somos millones quienes
estamos comprometidos con la transformaci贸n. Nuestra gu铆a es la historia de las gestas
populares, el ejemplo de Hidalgo al fundar la naci贸n independiente; el de Morelos quien
hizo valer la soberan铆a popular; el de Ju谩rez al defender la Rep煤blica y el Estado laico;
el de Madero que convoc贸 a una revoluci贸n por el sufragio efectivo. Retomamos la
bandera de Zapata por tierra y libertad, recuperamos el esp铆ritu justiciero de Villa y el
compromiso de los Flores Mag贸n por acabar con la injusticia y la explotaci贸n. Nos
inspira el general L谩zaro C谩rdenas quien defendi贸 la soberan铆a y la independencia
econ贸mica del pa铆s.
Estamos convocando al pueblo de M茅xico a unir voluntades y esfuerzos colectivos en
un proceso constituyente: para crear la organizaci贸n ciudadana que defienda los
derechos de todos y las nuevas instituciones p煤blicas que hagan de M茅xico una naci贸n
democr谩tica, incluyente y soberana. Es la hora de actuar, de organizarse desde abajo y
desde la izquierda, de luchar pac铆ficamente. Aspiramos a sumar a esa mayor铆a que
quiere un cambio porque defendemos una raz贸n fundada en el amor a la igualdad y en
el aprecio a la diversidad.
El proyecto de Naci贸n que ponemos a consulta es un punto de partida para el debate
nacional sobre el M茅xico que so帽amos y queremos construir. Este documento fue
elaborado por un grupo amplio y plural de intelectuales y especialistas comprometidos
con el cambio democr谩tico. Lo ponemos a discusi贸n para que sea enriquecido con las
experiencias, propuestas, ideas y demandas de todos los sectores. El M茅xico que
queremos debe ser construido entre todos. Hasta diciembre de 2010 se recoger谩n las
aportaciones individuales, colectivas y de los foros de discusi贸n que se realicen; en
marzo de 2011 ser谩 presentado el resultado de la consulta nacional.
El Proyecto Alternativo de Naci贸n definitivo ser谩 obra de la participaci贸n, amplia y
plural, del pueblo mexicano.
1. Promover la revoluci贸n de las conciencias y un pensamiento cr铆tico
Frente a la degradaci贸n de la sociedad, el desmantelamiento de las instituciones
p煤blicas, la destrucci贸n de la naturaleza, la desigualdad, la corrupci贸n, la
deshumanizaci贸n, la concentraci贸n del poder y de la riqueza, es imprescindible e
impostergable un profundo cambio pol铆tico, econ贸mico, social, cultural y, sobre todo,
moral, 茅tico.
Alcanzar el crecimiento econ贸mico, la democracia, el desarrollo y el bienestar, s贸lo ser谩
posible con una revoluci贸n de las conciencias sustentada en la cultura del pueblo
mexicano, en su vocaci贸n de trabajo y en su generosidad; con valores sociales como la
solidaridad, el respeto a la diversidad, el sentido de comunidad, el amor al pr贸jimo y a
la naturaleza y la protecci贸n del medio ambiente, que impidan el predominio del dinero,
del enga帽o, de la corrupci贸n y del af谩n de lucro, sobre la dignidad, la moral y el bien
com煤n.
Superar la crisis moral
La actual crisis de valores tiene su origen en los principios neoliberales de la oligarqu铆a
que justifican el individualismo, la desigualdad social, el abuso de poder y la
antidemocracia. Esa minor铆a que domina la econom铆a y el poder, impone sus
concepciones y sus intereses, por encima del inter茅s p煤blico, de las necesidades y del
bienestar de la mayor铆a de la sociedad.
Una nueva forma de vida
Impulsaremos una forma de vida donde cada mujer y cada hombre —sin importar
condici贸n social, 茅tnica, creencias o preferencias sexuales— valga por su trabajo, sus
acciones solidarias, su fraternidad, su lealtad a las normas de convivencia y sus aportes
al bienestar de la sociedad; una sociedad en la que prevalezcan la dignidad, el honor, la
茅tica y la b煤squeda de la felicidad. Un pa铆s donde la virtud sea el h谩bito de hacer el
bien, en el que la mayor satisfacci贸n de cada uno sea el bienestar de todos, y donde se
recupere el esp铆ritu de servicio a la comunidad.
Recobrar el sentido de comunidad
Esa es la piedra angular de este proyecto. Hay que colocar a la comunidad y a la vida
comunitaria en el centro de la nueva sociedad. Recuperar los valores de las
comunidades rurales y urbanas que a煤n existen y resisten por todos los rincones del
pa铆s, y que a煤n forman parte de la idiosincrasia nacional. Superar el individualismo y el
ego铆smo, mediante el ejercicio cr铆tico frente al poder, la violencia de la desigualdad, la
ignorancia y el oscurantismo.
Establecer una 茅tica pol铆tica
La vida p煤blica ha sido corrompida por la subordinaci贸n de los pol铆ticos a los intereses
del mercado y de los potentados. La corrupci贸n, la demagogia, el corporativismo, el
clientelismo, el paternalismo y el autoritarismo, son pr谩cticas perversas de la pol铆tica.
La 茅tica pol铆tica demanda la participaci贸n del pueblo en los asuntos p煤blicos y el
cumplimiento de la obligaci贸n de actuar en funci贸n de los intereses de los ciudadanos
por parte de los servidores p煤blicos. La sociedad debe adoptar una actitud conjunta
contra la injusticia, el racismo, el sexismo, la opresi贸n, la desigualdad y la corrupci贸n
que forman parte del sistema de dominaci贸n. Y entender la justicia como un bien
com煤n, como equidad de trato hacia todos y deberes colectivos para eliminar cualquier
tipo de opresi贸n.
Crear instituciones de participaci贸n
La democracia efectiva es el poder del pueblo. El esp铆ritu republicano nace de la
convicci贸n de que el inter茅s p煤blico corresponde al inter茅s general. La comunidad
democr谩tica proviene de la intervenci贸n de la ciudadan铆a en la vida p煤blica. La
recuperaci贸n ciudadana de las instituciones requiere la ampliaci贸n de la democracia
representativa, comunitaria y participativa: con elecciones limpias, rendici贸n de cuentas
de partidos, gobernantes y representantes populares; creando figuras electorales
ciudadanas y de participaci贸n social en la decisi贸n y ejecuci贸n de planes y programas
de gobierno; con el reconocimiento y respeto de la democracia comunitaria que se
practica en pueblos y comunidades ind铆genas; y con la instauraci贸n de mecanismos de
participaci贸n ciudadana.
Promover una cultura democr谩tica
Una conciencia de la responsabilidad entre ciudadanas y ciudadanos, implica aceptar la
pluralidad, entender que todos tenemos los mismos derechos y reconocer la desigualdad
de oportunidades que actualmente impera y, por tanto, la necesidad de la equidad.
Hacerse cargo de las tareas p煤blicas, proponer, vigilar y participar en las decisiones de
gobierno. La cultura democr谩tica se construye en el ejercicio de los derechos, en la
convicci贸n de que el Estado somos todos. Esta cultura democr谩tica tambi茅n implica el
di谩logo y la acci贸n de los ciudadanos hacia un fin com煤n, la solidaridad de todos, el
respeto y la ayuda mutua de los diferentes, as铆 como la existencia de un Estado plural y
justo.
Impulsar una visi贸n integral de los derechos humanos
Los derechos y las garant铆as individuales deben ser firmemente asegurados, junto con
los derechos colectivos econ贸micos, sociales y culturales. En esto consiste el enorme
poder moral de los derechos humanos, hoy negados en la pr谩ctica en M茅xico. Las
libertades civiles y pol铆ticas s贸lo pueden ejercerse a plenitud si se cumplen el derecho al
bienestar, a la educaci贸n, a la seguridad social, a la propia identidad y a las condiciones
de vida que hacen la felicidad de los hombres en sociedad. Es un imperativo 茅tico
incorporar plenamente los derechos humanos a la Constituci贸n y hacerlos cumplir. Para
ser completamente libre, una persona requiere satisfacer sus necesidades m谩s
elementales de sobrevivencia (alimentaci贸n, vestido, salud, habitaci贸n, seguridad de
vida) y de convivencia.
Diversidad biol贸gica y cultural
M茅xico es uno de los tres pa铆ses con mayor diversidad cultural y biol贸gica del mundo.
El coraz贸n de esta doble riqueza, herencia milenaria, est谩 en los pueblos ind铆genas y en
las comunidades agrarias, en sus relaciones con la naturaleza y en la vida comunitaria.
El colonialismo cultural ha negado la diversidad, imponiendo una visi贸n nacional 煤nica
y excluyente, de la misma forma que los modelos agroindustriales acaban con la enorme
variedad de recursos de la naturaleza. Un M茅xico pluricultural y biodiverso implica
crear nuevas condiciones democr谩ticas, de igualdad y equidad para los pueblos
originarios, no s贸lo culturales sino tambi茅n econ贸micas, pol铆ticas y sociales, as铆 como
formas de producir que conserven la riqueza biol贸gica. La autonom铆a ind铆gena es una
forma concreta de ejercer el derecho a la autodeterminaci贸n en el marco de la unidad
nacional, potestad reconocida por las leyes internacionales.
Por una modernidad alternativa
Nuestro proyecto est谩 inscrito en el contexto planetario. Hoy se vive una crisis de la
civilizaci贸n industrial, del capitalismo tard铆o, materialista y tecnocr谩tico. El destino de
la naci贸n no est谩 aislado de lo que ocurre en el mundo. El reto pol铆tico del pa铆s es
tambi茅n un dilema civilizatorio: o seguir alimentando una modernizaci贸n que explota,
margina y enajena a la ciudadan铆a, que vuelve al mundo un lugar de mayor degradaci贸n,
que es una amenaza ecol贸gica, que concentra los capitales y pone a la pol铆tica al
servicio de las 茅lites; o, por el contrario, una modernidad alternativa basada en el
equilibrio ecol贸gico, el uso democr谩tico y racional del agua, la energ铆a, la
biodiversidad, la tecnolog铆a y los conocimientos cient铆ficos, el control social del
mercado y de los poderes pol铆ticos, la democracia participativa y la recuperaci贸n de la
cultura en tanto riqueza diversa y factor din谩mico de nuestra historia. Esto supone
reconocer la necesidad de descolonizar el pensamiento. Asumimos como referentes las
visiones basadas en el “buen vivir” y las valiosas innovaciones culturales, morales,
pol铆ticas e ideol贸gicas nutridas en la vida de nuestros pueblos originarios y
afroamericanos. En consonancia, la transformaci贸n que proponemos representa un
cambio democr谩tico del poder pol铆tico y la reconstrucci贸n del poder social.
El nuevo espacio de lo p煤blico
Hay que detener la mercantilizaci贸n de los espacios p煤blicos y convertirlos en centros
de la vida democr谩tica. Frente a la apropiaci贸n privada de todas las esferas de la vida (la
salud, la educaci贸n, la ciencia, la cultura, el ocio…), promovemos la creaci贸n y
ampliaci贸n constante del espacio de lo p煤blico (lo que es bueno para todos y el espacio
com煤n de todos), para que se constituya en lugares, 谩mbitos, dimensiones, en donde
confluir, habitar, dialogar y convivir los unos con los otros. Un espacio de la diversidad
y la pluralidad cultural.
2. El Estado debe estar al servicio del pueblo y de la naci贸n
Actualmente, el Estado mexicano se encuentra bajo el control de una minor铆a que utiliza
el poder p煤blico para su propio beneficio. La oligarqu铆a tiene secuestradas a las
instituciones. Por eso, como pueblo, debemos recuperar democr谩ticamente al Estado, a
trav茅s de la participaci贸n activa y del voto ciudadano, y reintegrar las riquezas y los
bienes p煤blicos que han sido enajenados en forma anticonstitucional. En especial, deben
revisarse concesiones y contratos en los casos de la miner铆a, la industria el茅ctrica, el
espacio radioel茅ctrico y el petr贸leo. Es indeclinable e inalienable el dominio directo de
la Naci贸n sobre el territorio, el subsuelo, los litorales, el espacio a茅reo y los recursos
estrat茅gicos, que deben ser administrados en beneficio de los mexicanos.
La soberan铆a reside en el pueblo
Hay que restablecer el principio de la soberan铆a popular para que el Estado est茅 al
servicio de los ciudadanos y de la naci贸n, y para que las leyes garanticen los derechos
del pueblo.
Establecer un Estado social y democr谩tico
Es Estado debe asumir su responsabilidad con la sociedad, combatir la desigualdad,
tener un papel activo en la econom铆a para impulsar el desarrollo y el bienestar del
pueblo, restablecer el Estado de derecho y la participaci贸n ciudadana en las decisiones
de gobierno.
Un gobierno democr谩tico defiende el voto popular, garantiza elecciones limpias,
equitativas y sin dispendio de recursos; dialoga, hace acuerdo y respeta todas las
expresiones ideol贸gicas y pol铆ticas; asegura el ejercicio de la cr铆tica, la expresi贸n libre y
el derecho a disentir.
Los Poderes de la Uni贸n deben estar sujetos al imperio de la ley y de la Constituci贸n,
representando en todo momento los intereses generales de la sociedad y no s贸lo a una
minor铆a. Impulsaremos una verdadera divisi贸n de poderes que d茅 lugar a una mutua
vigilancia que limite todos los excesos en el ejercicio del poder, que cumpla con los
objetivos que se fijan en las leyes, la rendici贸n de cuentas y sean acordes con la
voluntad popular. La administraci贸n p煤blica federal obedecer谩 a los principios de
estricta legalidad y transparencia en sus actos y la permanente rendici贸n de cuentas.
El nuevo federalismo
La relaci贸n entre la federaci贸n y los estados y municipios debe replantearse y dejar de
lado el centralismo o el faccionalismo a la hora del reparto del prepuesto p煤blico. La
capital de la Rep煤blica debe recuperar su condici贸n de entidad fundadora de la
Federaci贸n y tener plena igualdad de derechos respecto a las dem谩s. La refundaci贸n
democr谩tica del Estado debe comenzar desde el municipio.
En nuestro pa铆s la justicia tiene precio y la impunidad constituye el pilar fundamental
del sistema pol铆tico mexicano; los tribunales legalizan los atropellos y los despojos
cometidos por los poderosos y castigan a los indefensos y a los que oponen a las
ilegalidades. El Poder Judicial de la Federaci贸n debe ser un aut茅ntico garante y defensor
de la Constituci贸n y sus leyes. Los jueces deben ser int茅rpretes de la Constituci贸n y
actuar con independencia. Se propone elegir democr谩ticamente a los ministros de Corte
para que representen los intereses de los ciudadanos y no del poder. No hay democracia
sin justicia para todos.
Construir un Estado democr谩tico de Derecho
En tanto que en M茅xico no hay Estado de Derecho, proponemos que el ejercicio del
poder sea democr谩tico, transparente y rinda cuentas a la sociedad; que existan v铆as
efectivas para garantizar todos los derechos humanos; que el principio de supremac铆a
constitucional sobre el resto de las normas legales sea una obligaci贸n para cualquier
autoridad; mejores mecanismos de control de constitucionalidad y de las controversias
constitucionales; reconocer la figura jur铆dica de acciones colectivas para proteger
derechos colectivos e intereses difusos, sobre todo de los consumidores; establecer
mejores mecanismos de rendici贸n de cuentas; que existan herramientas participativas
para que la ciudadana influya permanentemente el comportamiento de las autoridades
(refer茅ndum; plebiscito; revocaci贸n; iniciativa popular; presupuesto participativo;
acci贸n ciudadana de inconstitucionalidad; auditor铆a ciudadana; inconstitucionalidad por
omisi贸n legislativa, administrativa o de otras autoridades; audiencia p煤blica; cabildo
abierto; consulta popular).
En un Estado democr谩tico la tarea de la seguridad p煤blica es garantizar la vida, la
integridad f铆sica, las propiedades y la tranquilidad de la poblaci贸n. Frente a la actual
crisis de seguridad p煤blica y la violencia desbordada por la equivocada pol铆tica de
combate al narcotr谩fico s贸lo mediante medidas coercitivas. La soluci贸n de fondo, la
m谩s eficaz, es combatir el desempleo, la pobreza, la p茅rdida de valores y la ausencia de
alternativas sociales. Las fuerzas armadas no deben ser usadas en funciones civiles o
para reprimir a los movimientos sociales. No se permitir谩n m谩s actos de impunidad
desde el poder y se investigar谩n las violaciones a los derechos humanos.
La recuperaci贸n democr谩tica del Estado ser谩 posible con una insurgencia c铆vica que
reconstruya la Rep煤blica desde abajo, creando creando modalidades de poder
ciudadano, las nuevas instituciones p煤blicas, los nuevos instrumentos legales y pol铆ticos
para gobernar con el pueblo y para el pueblo.
Reconstruir la pol铆tica exterior
La pol铆tica exterior debe estar fundada en la igualdad soberana entre los estados,
en la no intervenci贸n y la soluci贸n pac铆fica de las controversias entre naciones y la
solidaridad entre los pueblos, que defienda los derechos de los migrantes, proyecte los
valores hist贸ricos de independencia y libertad.
Ejercer la soberan铆a nacional m茅dula de la pol铆tica exterior
Ante la realidad de un mundo desigual, dominado por grandes centros de poder
econ贸mico y pol铆tico, es indispensable procurar la equidad econ贸mica, la igualdad
soberana y jur铆dica de los Estados, la solidaridad internacional y el apoyo a la expresi贸n
democr谩tica de los pueblos. La fuerza de la pol铆tica exterior ser谩 la justicia y la
estabilidad internas. La soberan铆a nacional se refuerza con una pol铆tica que promueva el
desarrollo y la democracia, y que nos haga respetados y respetables en el mundo.
Recuperar nuestro lugar en AL y diversificar las relaciones
M茅xico debe recuperar su pertenencia a Am茅rica Latina y el Caribe y diversificar las
relaciones internacionales hacia todas las regiones y continentes, con pa铆ses como
Brasil, India y China.
Nuestra uni贸n solidaria con los pa铆ses del Sur se inscribe en los objetivos de
descolonizaci贸n y liberaci贸n pol铆tica, econ贸mica y cultural que compartimos con esos
pa铆ses.
Con Estados Unidos, una relaci贸n equilibrada, de cooperaci贸n, respetuosa de las
soberan铆as y conciente de las asimetr铆as
La relaci贸n con Estados Unidos debe ser equilibrada, de cooperaci贸n, de beneficio
mutuo y respetuosa de las soberan铆as, haci茅ndose cargo de las asimetr铆as. Debe
revisarse el TLCAN. La agenda bilateral debe dejar de estar centrada en el tema del
narcotr谩fico para proteger nuestra seguridad y soberan铆a. Ha de comprender diversos
rubros como la migraci贸n, la energ铆a, el agua y el medio ambiente. El gobierno
democr谩tico est谩 obligado a defender a los derechos humanos de los connacionales que
viven y trabajan en la naci贸n vecina. El clima de intolerancia y de violencia contra los
migrantes es inaceptable, los consulados les deben brindar todo el apoyo legal y la
ayuda necesaria. Nuestra frontera com煤n representa un desaf铆o y una oportunidad para
ambos pa铆ses pero sin militarizaci贸n ni muros que nos dividan y confronten.
Generaremos proyectos de desarrollo regional en la frontera para mejorar los niveles de
vida y reducir el flujo de migrantes.
Privilegiar una pol铆tica multilateral
La pol铆tica multilateral ser谩 el 谩mbito privilegiado de la acci贸n internacional de M茅xico
para recuperar la historia de liderazgo en la defensa de la paz mundial, de la no
intervenci贸n, la autodeterminaci贸n y el di谩logo del Norte y el Sur. La globalizaci贸n a
que aspiramos es la de la solidaridad y la cooperaci贸n; opuesta a la discriminaci贸n o
segregaci贸n; afirmativa de los principios de pluralidad, tolerancia y reconocimiento del
otro y de los otros, as铆 como de la integridad cultural de las comunidades en cualquier
parte del mundo.
3.- Democratizar el acceso a los medios de comunicaci贸n
Es inaceptable que un peque帽o grupo posea el control de la televisi贸n y de la radio, y
medre con la ignorancia, el sensacionalismo y la desinformaci贸n en funci贸n de sus
intereses. Las se帽ales radioel茅ctricas, de televisi贸n, telefon铆a e Internet son bienes
p煤blicos concesionados para cumplir una funci贸n de beneficio social. El Estado debe
hacer cumplir el mandato constitucional de garantizar el derecho a la informaci贸n y el
acceso a los medios de comunicaci贸n. La sociedad debe contar con medios propios para
expresar su pluralidad y su diversidad.
El control y la manipulaci贸n que ejerce la oligarqu铆a a trav茅s de los medios de
comunicaci贸n electr贸nicos es uno de los principales obst谩culos para instaurar la
democracia en M茅xico. La transformaci贸n del pa铆s reclama un cambio de las relaciones
entre la sociedad y los medios, por eso proponemos:
Democratizar el acceso a los medios de comunicaci贸n y a las nuevas tecnolog铆as
La libre competencia y la desconcentraci贸n de las concesiones que otorga el Estado
evitar谩 los monopolios de radio y televisi贸n. Estas medidas abaratan, democratizan y
universalizan el uso de las nuevas tecnolog铆as de la informaci贸n y de la comunicaci贸n.
Abrir los canales de televisi贸n y de radio suficientes para brindar este servicio
p煤blico indispensable y acabar con los monopolios
La ley debe impedir su concentraci贸n en unas cuantas manos y regular la relaci贸n de los
medios con la sociedad y el Estado.
Garantizar el derecho a la informaci贸n de los mexicanos.
Establecer figuras como el derecho de r茅plica y de informaci贸n sobre asuntos de inter茅s
p煤blico. Crear una defensor铆a del p煤blico y de los derechos de la audiencia, encargada
de recibir y canalizar consultas, reclamos y denuncias del p煤blico de la radio y la
televisi贸n. Formar un fondo de fomento para la producci贸n de programas educativos,
culturales y de entretenimiento de calidad para ni帽os y adolescentes y j贸venes. Vincular
la formaci贸n educativa a los contenidos de la televisi贸n. Promover el cine nacional en la
televisi贸n abierta y por cable.
Promover el acceso a los medios de comunicaci贸n de toda la poblaci贸n, sobre todo
a la radio y a la televisi贸n
Los medios audiovisuales son un servicio p煤blico, de inter茅s nacional y son esenciales
para el desarrollo cultural y social de la poblaci贸n. Representan la materializaci贸n del
derecho inalienable de expresar, recibir, difundir e investigar informaciones, ideas y
opiniones sin ning煤n tipo de censura.
Establecer medios p煤blicos que cumplan con el derecho a la informaci贸n
Medios p煤blicos que reflejen la pluralidad pol铆tica, 茅tnica, social y cultural de los
mexicanos. Estos medios p煤blicos, al ser entes de inter茅s colectivo, contar谩n con
presupuesto p煤blico, patrimonio propio y los regular谩 un consejo ciudadano.
Impulsar y garantizar el funcionamiento de medios comunitarios
Se promover谩n las radiodifusoras y televisoras locales y regionales que permitan el
acceso y el manejo de estos medios a pueblos ind铆genas, comunidades campesinas,
j贸venes, escuelas, universidades y centros de formaci贸n educativa y cultural.
Garantizar el acceso universal a Internet como parte del derecho a la informaci贸n y
de acceso a las nuevas tecnolog铆as y medios de comunicaci贸n.
4. Por una 茅tica republicana y el combate a la corrupci贸n
La revoluci贸n de las conciencias y la participaci贸n popular y ciudadana en los asuntos
p煤blicos crean las condiciones para que florezca una 茅tica republicana que regenere a la
naci贸n, moralice la pol铆tica, con servidores p煤blicos con vocaci贸n de servicio. El
servicio p煤blico es una distinci贸n en s铆 misma y no debe basarse en altas
remuneraciones y derroches que ofenden a los gobernados.
Austeridad republicana
Toda vez que en la vida pol铆tica e institucional existe gran dispendio de recursos
p煤blicos, excesivos salarios y prestaciones de la alta burocracia, proponemos, entre
otras medidas: la reducci贸n de la mitad de los salarios de todos los servidores p煤blicos
de mandos medios y superiores, en los tres niveles de gobierno, eliminando bonos
extraordinarios y privilegios de los altos funcionarios, as铆 como acabar con los
dispendios en la operaci贸n del gobierno.
Combate a la corrupci贸n
La corrupci贸n implica la violaci贸n al sistema normativo para obtener un
enriquecimiento il铆cito, mediante el tr谩fico de influencias, el clientelismo, el cohecho y
el fraude, pr谩cticas il铆citas que en la actualidad no son castigadas casi nunca. Queremos
acabar con las conductas indebidas y la impunidad; aprobar una ley general que evite
los conflictos de inter茅s; que establezca el delito de corrupci贸n y que castigue el uso
electoral del presupuesto p煤blico.
Comisi贸n para investigar la corrupci贸n
Los 贸rganos de fiscalizaci贸n act煤an bajo consigna, no son independientes y carecen de
competencias para revisar el ejercicio de los recursos p煤blicos. Frente a los graves
niveles de corrupci贸n en la administraci贸n p煤blica federal proponemos crear una
comisi贸n de que investigue la corrupci贸n y haga p煤blicas sus conclusiones; hacer de la
Auditor铆a Superior de la Federaci贸n un 贸rgano constitucional aut贸nomo con mayores
atribuciones que las que ahora tiene; eliminar los fondos y fideicomisos en la
administraci贸n p煤blica; aprobar una Ley General de Contralor铆a Social para abrir
canales de participaci贸n ciudadana y control social; rechazar la aprobaci贸n de la Ley de
Asociaciones P煤blico-Privadas que pretende liquidar las 谩reas estrat茅gicas y la rector铆a
del Estado en 谩mbitos fundamentales de la vida nacional como educaci贸n, salud,
seguridad p煤blica, comunicaciones e infraestructura.
Transparencia
La fiscalizaci贸n efectiva por parte de la sociedad y de la opini贸n p煤blica depende de la
transparencia. M谩s vigilancia sobre los poderes formales y f谩cticos mediante la
autonom铆a constitucional del IFAI y 贸rganos equivalentes en los Estados; se requiere
una ley de transparencia y acceso a la informaci贸n p煤blica, para todos los poderes y
贸rganos del Estado; una ley de transparencia que obligue a abrir su informaci贸n a
partidos, sindicatos, organizaciones empresariales, empresas nacionales, trasnacionales
y medios de comunicaci贸n electr贸nica, entre otros; los fideicomisos, fondos, mandatos
o figuras an谩logas, vigentes deber谩n ser totalmente transparentes; construir un sistema
nacional de transparencia, fiscalizaci贸n y rendici贸n de cuentas que sustituya a las
actuales instituciones y mecanismos anticorrupci贸n.
Un sistema electoral democr谩tico
Si la recuperaci贸n democr谩tica del Estado implica la participaci贸n electoral de los
ciudadanos para ganar la mayor铆a a favor del cambio verdadero, y si el actual sistema
electoral carece de legitimidad suficiente y permite pr谩cticas fraudulentas, se deben
tomar medidas como la garant铆a plena de la equidad electoral mediante una nueva ley
de radio y televisi贸n que evite la desmedida y distorsionadora influencia de los medios
de comunicaci贸n electr贸nica; disminuir en m谩s de la mitad el financiamiento p煤blico y
el costo de las campa帽as; aprobar el derecho de r茅plica y reglamentar la publicidad
gubernamental; eliminar el financiamiento privado; crear instituciones electorales
nacionales que sean realmente ciudadanas e independientes del gobierno, partidos y
poderes f谩cticos; establecer acciones afirmativas de g茅nero en las candidaturas a cargos
de elecci贸n popular y en las instituciones p煤blicas; garantizar el voto de los mexicanos
en el exterior; sancionar cualquier mecanismo de clientelismo y corporativismo en las
elecciones; establecer mecanismos para impedir la intervenci贸n de los c谩rteles de la
droga en elecciones, y perfeccionar la fiscalizaci贸n de los partidos, coaliciones,
candidatos, dirigentes partidistas y de quienes intervengan en los procesos electorales.
Acabar con la exclusi贸n social y pol铆tica
En tanto que el sistema pol铆tico no le da suficiente voz y representaci贸n a sectores como
los pueblos ind铆genas, las mujeres, j贸venes, y “minor铆as” como los homosexuales,
proponemos un sistema pol铆tico que garantice los derechos humanos de todos y el
acceso efectivo de los ciudadanos a los cargos p煤blicos mediante un sistema de acciones
afirmativas.
5. Crear una nueva econom铆a
La actual crisis financiera y econ贸mica mundial revela que el mercado, sin la regulaci贸n
apropiada del Estado, no es capaz, por s铆 mismo, de ofrecer un desarrollo econ贸mico
balanceado, eficiente y a la vez justo. Por esta raz贸n el papel del Estado en la econom铆a
ha adquirido un perfil m谩s activo, concorde con la evoluci贸n de la econom铆a y el
mundo. Los gobiernos para fortalecer sus econom铆as est谩n retomando el espacio que
cedieron al mercado y al capital financiero, a la vez que introducen nueva supervisi贸n y
regulaciones en diferentes actividades econ贸micas y financieras.
En M茅xico, el fracaso del modelo econ贸mico neoliberal, implantado hace m谩s de un
cuarto de siglo, ha sido evidente: en la pr谩ctica el pa铆s no creci贸, unos cuantos
acumularon inmensas fortunas y la mayor铆a de la poblaci贸n subsiste en la pobreza. La
apertura comercial indiscriminada y el sometimiento a los dictados de los organismos
financieros internacionales que impusieron los gobiernos neoliberales, no se tradujeron
en un desarrollo econ贸mico sostenible e incluyente. La realidad es que M茅xico es de los
pa铆ses que menos crece, que menos empleo genera, as铆 como la naci贸n con mayor
migraci贸n y de m谩s grave desigualdad. Estas son las razones pr谩cticas por las que se
requiere reformular el modelo econ贸mico y la estrategia de desarrollo.
Los gobiernos neoliberales desmantelaron la planta productiva nacional, las
instituciones y las pol铆ticas sociales y econ贸micas del Estado mexicano, auspiciaron el
saqueo con las privatizaciones de empresas y bienes p煤blicos, apostaron todo a la
dependencia con el exterior y entregaron el control de la econom铆as a unas cuantas
empresas y monopolios; pol铆ticos y corporativos formaron un grupo olig谩rquico que se
apoder贸 del poder p煤blico para perpetuar sus privilegios.
El Estado debe asumir su obligaci贸n de velar por la prosperidad de la poblaci贸n y no
s贸lo por los negocios de un pu帽ado de empresarios. Estamos comprometidos con un
Estado de bienestar y el combate a la desigualdad, que apoye a las empresas y
productores nacionales, que impulse las cadenas productivas regionales y la creaci贸n de
empleo. Un Estado que fortalezca el tejido social y los mecanismos econ贸micos de
subsistencia, solidaridad comunitaria, ayuda mutua, asociacion; adem谩s del mercado
justo y la econom铆a local.
El nivel de vida de la gente ser谩 el principal indicador de la nueva econom铆a
El objetivo central del nuevo modelo econ贸mico es aumentar el bienestar de los
ciudadanos y reducir la desigualdad social, uno de los mayores problemas de nuestro
pa铆s. Esto se puede lograr reorientando la econom铆a para favorecer la producci贸n y el
empleo. El prop贸sito principal no es s贸lo lograr buenos indicadores financieros, sino
mejorar los niveles de vida reales de la gente, a trav茅s del crecimiento, el empleo y
mejores salarios.
La nueva pol铆tica econ贸mica se enfocar谩 en la econom铆a real, en el trabajo y en la
producci贸n de los bienes que necesitamos, en lugar de privilegiar est铆mulos a los
capitales financieros y especulativos. Sin producci贸n no hay empleos, industrias,
consumo, mercado, bienestar colectivo, ni econom铆a poderosa, ni naci贸n soberana. La
nueva econom铆a debe generar mayor equidad, competencia y competitividad.
Asimismo, se proponen mecanismos para un crecimiento incluyente, cuyos frutos se
distribuyan de forma equitativa entre la poblaci贸n, logrando una mejor铆a creciente y
permanente en el bienestar de los mexicanos.
El Estado debe reasumir su responsabilidad de conducir el desarrollo
La nueva pol铆tica econ贸mica debe basarse en la planeaci贸n del desarrollo de acuerdo
con el inter茅s nacional y el ejercicio democr谩tico. Es fundamental la intervenci贸n
p煤blica –de sociedad y gobierno– para reactivar la econom铆a y generar empleos, sobre
todo en 茅pocas de recesi贸n. Debe anteponerse el inter茅s nacional a cualquier
participaci贸n de M茅xico en acuerdos o proyectos impulsados por gobiernos extranjeros
y organismos financieros internacionales, sin detrimento de la continua participaci贸n de
M茅xico en el mundo. El Estado mexicano recuperar谩 su papel de promotor del
desarrollo y, con la participaci贸n de los sectores privado y social, desarrollar谩 planes
para integrar cadenas productivas locales y regionales y maximizar el empleo y el valor
agregado nacionales. En el desarrollo nacional es clave el apoyo a la educaci贸n, la
ciencia y la tecnolog铆a.
Las llamadas reformas “estructurales” que impulsa el Fondo Monetario Internacional y
el Banco Mundial ya est谩n desacreditadas en el resto del mundo –en M茅xico justificaron
el pillaje, en particular con las privatizaciones y los rescates como el Fobaproa. A pesar
del fracaso, el PRI, el PAN y la oligarqu铆a, insisten en continuar la misma pol铆tica
econ贸mica y aprobar la reducci贸n de prestaciones y del poder de negociaci贸n de los
asalariados, la sustituci贸n de impuestos directos por indirectos, haciendo m谩s injusto el
sistema fiscal al restarle progresividad y la privatizaci贸n de la industria el茅ctrica y
petrolera.
Una econom铆a fuerte con mayor competencia interna y competitividad frente al
exterior. La competitividad es clave para crecer; la competencia interna es clave para
lograr la competitividad, ya que precios altos en lo interno da帽an la competitividad. El
combate a los monopolios y precios competitivos en los energ茅ticos son requisito
indispensable para crecer, as铆 como para evitar la concentraci贸n excesiva del ingreso e
ir mejorando la equidad social.
Una econom铆a nacional firme en la globalidad
La globalizaci贸n econ贸mica es real y debe tomarse en cuenta. Hay pa铆ses como Brasil,
India y China que han sacado buen provecho de las tendencias globales; otros, como
M茅xico, se han quedado atr谩s. En esos pa铆ses el papel del Estado ha sido central en su
desarrollo. Nuestra propuesta considera el contexto internacional para fortalecer nuestra
econom铆a interna y aprovechar las oportunidades del mercado mundial. En las
relaciones comerciales con el exterior se buscar谩 equilibrio y reciprocidad con los
distintos socios comerciales.
Fortalecer la econom铆a popular y la peque帽a y mediana empresa
El fortalecimiento de la econom铆a familiar y de la econom铆a a baja escala es parte
fundamental de la nueva pol铆tica econ贸mica. Son las peque帽as y medianas empresas las
que m谩s generan empleo en M茅xico, por lo que habr谩 programas de cr茅dito y
facilidades para el autoempleo para multiplicar este tipo de empresas.
Apuntalar al hogar como unidad econ贸mica fundamental
La sociedad no s贸lo debe recuperar su lugar en la econom铆a local y regional como
generadora de bienestar, riqueza y empleo, tambi茅n debe alcanzar a la propia econom铆a
dom茅stica o del hogar, que es una dimensi贸n habitualmente olvidada de la planeaci贸n
econ贸mica. En plena sinergia con el Estado, los ciudadanos deben tomar acciones en
relaci贸n con la alimentaci贸n, la salud, la vivienda, el agua y el cr茅dito, conconciencia
ecol贸gica y social, a fin de adoptar una nueva forma de vida y de edificar hogares
seguros, sanos y autosuficientes. Lo anterior significa construir un poder dom茅stico para
enfrentar de mejor manera y solidaria los retos e incertidumbres del futuro.
Planeaci贸n sectorial y regional con participaci贸n social y privada
La cooperaci贸n estrecha de los sectores p煤blico, social y privado es un principio b谩sico
para construir una econom铆a fuerte y una sociedad m谩s justa. Se debe propiciar la
convergencia de la inversi贸n p煤blica y privada mediante estrategias de desarrollo
regional. El Estado apoyar谩 la viabilidad y facilitar谩 el dise帽o y ejecuci贸n de los planes,
con la participaci贸n de los sectores social y privado de las propias regiones, poniendo el
茅nfasis en el incremento del valor agregado y la creaci贸n de empleos.
Aumentar la inversi贸n p煤blica en infraestructura
En este rubro, el gobierno recuperar谩, gradualmente, los niveles que se registraron en
los periodos de alto crecimiento econ贸mico. La inversi贸n en infraestructura genera
mucho empleo y requiere de menos divisas que otras actividades.
Financiamiento accesible y barato para las actividades productivas
A trav茅s de diversos canales (banca nacional, banca regional, banca de desarrollo) se
instrumentar谩n esquemas para asegurar financiamiento a la actividad productiva en
montos y condiciones comparables a las de nuestros competidores. Se requiere
promover el apoyo de la banca privada a este prop贸sito, adem谩s de impulsar los bancos
regionales y reestructurar la banca de desarrollo para que apoye directamente a los
agentes econ贸micos.
Los movimientos de capitales y operaciones financieras especulativas no deben
estar exentas de impuestos
Se deben gravar con tasas vigentes de impuestos sobre la renta y con ello evitar
ineficiencias en la asignaci贸n de recursos o sobrevaluaci贸n artificial de la moneda que
al final s贸lo da帽an la planta productiva y el empleo.
El Banco de M茅xico debe velar por el crecimiento y no s贸lo controlar la inflaci贸n
Que el BM haga un nuevo balance de riesgos en donde es un riesgo la inflaci贸n, as铆
como tambi茅n un alto desempleo de la planta productiva. Se propondr谩 al Poder
Legislativo cambiar el mandato del Banco de M茅xico, para que incluya crecimiento y
no solamente combate a la inflaci贸n.
Revisar los tratados de libre comercio para lograr relaciones equitativas
Se buscar谩 aumentar la producci贸n en el campo, lograr la autosuficiencia alimentaria y
crear las condiciones para que los campesinos y agricultores puedan arraigarse en sus
comunidades. Debe revisarse el Tratado de Libre Comercio con Am茅rica del Norte,
para que sirva como instrumento para una relaci贸n equitativa en la regi贸n.
Particularmente, se debe renegociar su cap铆tulo agropecuario, sobre todo en granos
como el ma铆z y el frijol.
La mejor defensa de los derechos de los trabajadores es impulsar la democracia
sindical
Para lograr una mejor distribuci贸n de los frutos del crecimiento, se buscar谩 garantizar la
plena representaci贸n de los asalariados, mediante una verdadera democracia sindical,
incluyendo el voto secreto, la mayor transparencia y rendici贸n de cuentas del uso de los
recursos sindicales y evitando cualquier injerencia patronal o gubernamental. Tambi茅n
se impulsar谩 la recuperaci贸n del ingreso de los trabajadores. Se alentar谩 la
productividad con reparto de beneficios. Se dar谩 protecci贸n al trabajo y se promover谩 el
empleo formal y la justicia laboral imparcial y oportuna.
Todas las pol铆ticas de desarrollo y proyectos econ贸micos tendr谩n en cuenta sus
impactos ambientales y ser谩n sustentables desde el punto de vista ecol贸gico
Hoy los recursos naturales y la calidad del aire, suelos y agua, han sido objeto de
agudos procesos de deterioro. Ello es especialmente notable en los casos de la miner铆a,
el turismo, la extracci贸n petrolera, la expansi贸n urbana, y las modalidades industriales
de agricultura, pesca, ganader铆a y producci贸n forestal.
Consumo responsable
Promover en la sociedad la responsabilidad en el consumo y la informaci贸n t茅cnica para
normar la adquisici贸n de productos naturales sanos y art铆culos que no da帽en la
naturaleza. Reducir el consumo de productos contaminantes. Poner en pr谩ctica la
reutilizaci贸n y el reciclamiento. Auspiciar el consumo solidario, el pago justo por el
trabajo realizado, eliminar discriminaciones, potenciar alternativas sociales y de
integraci贸n para procurar un nuevo orden social.
6. Combatir los monopolios
Los monopolios producen altos costos econ贸micos y sociales y el enriquecimiento de
unos cuantos privilegiados. En M茅xico los grandes monopolios est谩n vinculados al
poder pol铆tico y, sin justificaci贸n, encarecen bienes y servicios, da帽ando la econom铆a de
sectores populares, clases medias, peque帽os y medianos productores, empresarios y
comerciantes, que se ven obligados a pagar precios exagerados. Los intereses de los
monopolios est谩n representados en la oligarqu铆a que domina la vida pol铆tica y los
protege de la competencia. Sus pr谩cticas disminuyen el poder adquisitivo del salario,
da帽an a la planta productiva, afectan la calidad de vida de las familias y profundizan la
desigualdad social.
Los monopolios y los precios abusivos son anticonstitucionales
La apertura comercial acab贸 con la mayor铆a de las empresas nacionales y privilegi贸 a
unas cuantas, muchas de ellas extranjeras. Los monopolios imponen su ley en el
mercado, a pesar de estar proh铆bidos por el art铆culo 28 de la Constituci贸n mexicana. En
este pa铆s empobrecido, la poblaci贸n paga m谩s por bienes y servicios que en las naciones
ricas, a cambio de p茅simas condiciones de calidad.
Es injustificable e inaceptable que, por ejemplo, con un salario m铆nimo doce veces
menor que el m铆nimo en Estados Unidos, los mexicanos paguemos por el cemento gris
100 por ciento m谩s que los estadounidenses; 17 por ciento m谩s por tel茅fono de l铆nea
fija; 240 por ciento m谩s por llamadas de larga distancia nacional; 205 por ciento m谩s
por la electricidad residencial de alto consumo; 20 por ciento m谩s por electricidad de
alta tensi贸n; 116 por ciento m谩s por la tarjeta de cr茅dito; 309 por ciento m谩s por
servicio b谩sico de televisi贸n por cable; 176 por ciento m谩s por cr茅dito a la vivienda.
Los precios exagerados quitan hasta el 15% de los ingresos de la gente
Los precios exagerados quitan a las familias entre 10 y el 15 por ciento de sus ingresos
y reducen el consumo y el ahorro de las familias.
Las grandes empresas privilegiadas est谩n protegidas contra la competencia
Desde del gobierno se protege a los monopolios y se frena cualquier intento de entrada
de nuevos competidores. De continuar estas pr谩cticas, M茅xico no podr谩 competir con
otros pa铆ses ni habr谩 nuevos empleos y, a la larga, tampoco habr谩 oportunidades para
las nuevas generaciones.
Los monopolios acaban con las inversiones productivas y el empleo
Una parte de las utilidades que leg铆timamente podr铆an obtener las empresas de menor
tama帽o o el ahorro que podr铆an hacer los consumidores, son transferidas en forma de
precios altos a los monopolios. Las empresas no favorecidas para operar deben reducir
los salarios. Eso obliga a las peque帽as industrias a operar muy por debajo de su
potencial y a los consumidores a reducir su consumo.
Con una regulaci贸n efectiva contra pr谩cticas monop贸licas, la econom铆a crecer铆a
m谩s
Si se evitaran los abusos de precios de los monopolios, sin precios exagerados, la
econom铆a nacional podria crecer entre 2 y 4 puntos porcentuales del producto interno
bruto. Las pr谩cticas monop贸licas son un freno del crecimiento econ贸mico y el empleo.
La competencia debe ser una prioridad de Estado
La actual Ley de Competencia es ambigua, impecisa y sin sanciones suficientes; no
garantiza eliminar precios abusivos, atiende solo algunas pr谩cticas anti-competitivas,
pero est谩 muy lejos de resolver el problema estructural de precios abusivos. La
Comisi贸n de Competencia tiene poca capacidad administrativa y regulatoria. M茅xico
est谩 en la posici贸n n煤mero 60 de 134 pa铆ses en materia de competitividad. Sin
competencia, M茅xico no crecer谩 ni crear谩 empleos.
Aplicaremos nueva legislaci贸n para acabar con los monopolios y actuar directamente
contra los abusos y precios exagerados de productos y servicios, para crecer y crear
empleo y oportunidades.
7. Abolir los privilegios fiscales para redistribuir la riqueza con justicia
La econom铆a mexicana atraviesa por una de las peores crisis de su historia; en 2009 la
ca铆da del Producto Interno Bruto (PIB) en 8 por ciento, signific贸 un retroceso
importante en los niveles de vida de la poblaci贸n. Ante esta circunstancia, las medidas
aplicadas por el gobierno de Felipe Calder贸n han sido totalmente contrarias a las
necesidades de la mayor铆a. Basta mencionar los aumentos al IVA como al ISR, a las
gasolinas que repercuten en los precios de los bienes y productos que consume la gente,
afectando a los que menos tienen.
Se incrementaron los principales impuestos y se crearon nuevos, por el af谩n del
gobierno federal de aumentar la recaudaci贸n inmediata sin planeaci贸n alguna. Se
instrument贸 el Impuesto Empresarial a Tasa 脷nica que no resolvi贸 la necesidad de
allegarse recursos financieros importantes. Por el contrario, complic贸 aun m谩s el
cumplimiento de las obligaciones fiscales.
Eliminar los reg铆menes fiscales preferenciales
Se ha castigado fiscalmente a la mayor铆a de la poblaci贸n para no enfrentar a los sectores
de la econom铆a que gozan de privilegios fiscales y reducen en forma importante los
ingresos del Estado.
En M茅xico 60 por ciento de la recaudaci贸n fiscal del ISR recae en las personas f铆sicas:
trabajadores, empleados, profesionistas, peque帽os y medianos empresarios, lo que no
sucede en otros pa铆ses con un desarrollo econ贸mico similar al nuestro. Las personas
f铆sicas, proporcionalmente, pagan m谩s al fisco que los grandes grupos corporativos.
En 2009, el erario p煤blico dej贸 de percibir cerca de 700 mil millones de pesos debido a
que las leyes fiscales permiten una serie de privilegios tributarios denominados “Gastos
Fiscales” que benefician sobre todo a los contribuyentes de mayores ingresos.
La propia Ley de Ingresos del 2009 reconoce que los grandes corporativos, 420 grupos
empresariales constituidos a lo largo del pa铆s, pagaron s贸lo el 1.78 por ciento de sus
ingresos totales en materia del ISR.
Los privilegios fiscales, tratamientos fiscales especiales con fines diversos, deben
desaparecer ya que son altamente regresivos y benefician mayormente a las grandes
empresas. Con la desaparici贸n de estos reg铆menes, la recaudaci贸n se incrementar铆a en 5
por ciento del PIB, lo que contribuir铆a a mejorar la distribuci贸n del ingreso en beneficio
de las clases m谩s necesitadas.
La recaudaci贸n tributaria en nuestro pa铆s apenas alcanza el 11 por ciento del PIB, y en
algunos a帽os de la presente administraci贸n ha sido menor.
La paradoja es que en M茅xico, mientras las empresas producen entre el 55 y 60 por
ciento del ingreso nacional, su contribuci贸n de ISR es apenas 2.65 por ciento del PIB;
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en cambio los asalariados, que aportan el 25 por ciento del ingreso nacional,
contribuyen con 2.20 por ciento.
Por otra parte, basta mencionar que un asalariado de ingreso medio contribuye con 20
por ciento de su ingreso total en impuestos, en tanto que las grandes empresas lo hacen
en un promedio de 3 por ciento de sus utilidades, lo cual es altamente inequitativo.
La autoridad tributaria tambi茅n ha fallado en su intento de incrementar la recaudaci贸n a
pesar de la creaci贸n del Sistema de Administraci贸n Tributaria y del incremento
sustancial de la burocracia en esta entidad, que cuenta con m谩s de 20 mil empleados.
Aumentar en tres a帽os la recaudaci贸n fiscal en 10%del PIB
La propuesta en materia tributaria que se hace a los ciudadanos busca, en el corto y
mediano plazo –en un m谩ximo de 3 a帽os–, aumentar la recaudaci贸n en 10 por ciento del
PIB.
M茅xico ha alimentado sus finanzas principalmente con los ingresos p煤blicos que
provienen del petr贸leo. Esos recursos deben beneficiar a las clases m谩s necesitadas del
pa铆s.
Incrementar la recaudaci贸n con equidad
En primer lugar, se trata de suprimir los privilegios fiscales preferenciales, con lo cual
incluso se simplificar铆a el cumplimiento de las obligaciones fiscales. Entre los
principales:
-Gravar los ingresos generados de las ventas de acciones a trav茅s de la Bolsa
Mexicana de Valores.
-Eliminar por completo el r茅gimen fiscal de consolidaci贸n.
-Eliminar la depreciaci贸n acelerada de la Ley del Impuesto sobre la Renta.
-Eliminar los reg铆menes fiscales preferenciales para las grandes empresas del
sector primario y del transporte.
-Eliminar otras exenciones que benefician principalmente a las asociaciones
civiles que persiguen fines de lucro.
Hacer eficiente la Administraci贸n Tributaria
Es necesario que la administraci贸n fiscal sea m谩s eficiente; que el fisco federal recupere
recursos derivados de las distintas auditorias que realiza la Secretar铆a de Hacienda, con
una mejor fiscalizaci贸n y procesos jur铆dicos adecuados que conlleven a obtener fallos
favorables para recobrar dinero para el fisco. Basta mencionar que en 2008, apenas se
pudo recobrar el 1.95 por ciento de 463 mil millones de pesos ganados por la SHCP en
distintos procesos judiciales.
Fortalecer la fiscalizaci贸n a las grandes empresas
Las grandes empresas nacionales como extranjeras, debido a su capacidad financiera y a
su composici贸n corporativa, eluden al fisco de manera muy considerable, por lo que hay
que fortalecer los instrumentos de fiscalizaci贸n hacia ese sector.
Certeza jur铆dica
El contribuyente espera certeza jur铆dica de largo plazo del sistema fiscal. Hay que
reducir al m谩ximo las modificaciones fiscales. Hoy es altamente cambiante el sistema,
incluso a trav茅s de circulares administrativas se modifica mensualmente, lo que
complica el cumplimiento correcto de las obligaciones fiscales y la propia
administraci贸n fiscal.
Eliminar el Secreto Fiscal
Es necesario transparentar los procesos de recaudaci贸n y las aportaciones de los
contribuyentes del Sistema Tributario Mexicano. Que Congreso de la Uni贸n y la
poblaci贸n en general tengan acceso a la informaci贸n fiscal con base en la Ley de
Acceso a la Informaci贸n. Esto con el objeto de conocer las razones y circunstancias
tanto de las personas f铆sicas como de las empresas que deben de contribuir en forma
equitativa y proporcional al gasto p煤blico, como lo se帽ala la Constituci贸n de nuestro
pa铆s.
Eliminar el Impuesto Empresarial a Tasa 脷nica
Este gravamen se origin贸 con el prop贸sito de anular los privilegios o gastos fiscales
contemplados en la ley del ISR. El gobierno federal no quiso enfrentar a los diversos
sectores econ贸micos modificando la ley del ISR, sino cre贸 un nuevo impuesto, lo cual
complica a煤n m谩s el pago correcto de las obligaciones fiscales. Ese gravamen deber铆a
incluirse en la base gravable de la ley del ISR.
La pol铆tica fiscal debe contribuir a la redistribuci贸n justa de la riqueza
M茅xico necesita una pol铆tica tributaria que sea instrumento esencial de una pol铆tica
econ贸mica que contribuya a mejorar la distribuci贸n del ingreso de los mexicanos. En el
mediano plazo, se puede lograr el incremento de la recaudaci贸n federal a 10 puntos del
PIB, sin subir impuestos ni crear nuevos, a trav茅s de una reforma fiscal equitativa y
haciendo eficiente la administraci贸n tributaria.
8. El sector energ茅tico, palanca del desarrollo nacional
Los gobiernos neoliberales, en sistem谩tica contravenci贸n del orden constitucional, han
provocado el abatimiento del sector energ茅tico nacional, especialmente en el 谩mbito
p煤blico, reservado al Estado.
Las actividades del sector han sido convertidas en centros de negocios privados. Se han
desplazado y sustituido las capacidades nacionales de ejecuci贸n y desarrollo
tecnol贸gico, al grado de convertir a Petr贸leos Mexicanos y a la Comisi贸n Federal de
Electricidad en simples administradoras de contratos que favorecen predominantemente
a particulares, sobre todo extranjeros. Los m谩s recientes ejemplos, son la desintegraci贸n
de Luz y Fuerza del Centro, el despojo al Sindicato Mexicano de Electricistas y el
remate a Televisa de 21 mil kil贸metros de estrat茅gica fibra 贸ptica instalada con
presupuesto p煤blico.
Actualmente campean la corrupci贸n generalizada y la falta de direcci贸n pr谩cticamente
en todas las 谩reas del sector. Como una de sus consecuencias, se han vulnerado los
resultados de las inversiones p煤blicas, ya de por s铆 insuficientes, debido a que el sector
energ茅tico no ha recibido el tratamiento que su relevancia estrat茅gica requiere. Tal es el
caso de la inseguridad de las instalaciones, la falta de mantenimiento preventivo, y los
riesgos no evaluados de la perforaci贸n en aguas profundas.
Con base en estas consideraciones, proponemos el fortalecimiento del sector energ茅tico
mexicano, a fin de orientarlo al logro del desarrollo nacional, la equidad social y el
bienestar general de la poblaci贸n:
El petr贸leo al servicio de la Naci贸n
Poner toda la producci贸n y la transformaci贸n de hidrocarburos al servicio exclusivo de
la Naci贸n, como lo ordena nuestra Constituci贸n. La exportaci贸n debe ser consistente
con las necesidades del pa铆s de optimizar el uso de sus recursos en el corto y en el largo
plazo bajo esquemas racionales. Se buscar谩 no exportar ni un solo barril m谩s de petr贸leo
crudo sin valor agregado, ni permitiremos contrato alguno de explotaci贸n al margen del
esp铆ritu y el mandato expreso y claro de nuestra Constituci贸n.
Restituci贸n integral de las reservas. Restituir gradual y consistentemente el cien por
ciento de las reservas que se extraigan cada a帽o. Para lograrlo, se debe reforzar la
exploraci贸n para encontrar nuevas reservas de hidrocarburos, as铆 como invertir lo
necesario donde se tiene evidencias cient铆ficas de que existen mayores probabilidades
de 茅xito. Asimismo se debe detener la perforaci贸n in煤til, donde solamente obtienen
ganancias los contratistas.
Tres refiner铆as para reducir importaciones y precios de combustibles
Hay que disminuir y finalmente eliminar la desproporcionada importaci贸n de gasolinas.
Para ello, se construir谩n tres grandes nuevas refiner铆as, en los sitios m谩s convenientes
para el inter茅s de la naci贸n. Eso permitir铆a disminuir los precios de las gasolinas, el gas
y el diesel a los consumidores y a la industria mexicana. De la misma forma, se requiere
promover el uso eficiente de la energ铆a y de los combustibles para evitar su desperdicio.
Reactivar la petroqu铆mica nacional. Aprovechar de forma 贸ptima los recursos
nacionales y con ello reducir de manera eficiente y competitiva la importaci贸n de
productos petroqu铆micos, mediante la reactivaci贸n de esta rama de la industria
mexicana, a partir de las materias primas que hoy se desaprovechan y se queman a la
atm贸sfera, principalmente el gas etano, que es imprescindible para m煤ltiples ramas
industriales. En vez de privilegios a los monopolios, deben darse est铆mulos y
oportunidades a emprendedores mexicanos.
Acabar con el contratismo en Pemex
Erradicar el contratismo y fortalecer las actividades sustantivas de Petr贸leos Mexicanos
y el Instituto Mexicano del Petr贸leo. Para ello, se debe incorporar la mayor integraci贸n
nacional posible. Tambi茅n se debe otorgar preferencia a la formaci贸n y la experiencia
de nuestros t茅cnicos, profesionales y cient铆ficos de altos niveles, a fin de lograr la
autosuficiencia, mediante la asimilaci贸n y el desarrollo de nuevas tecnolog铆as. Para tales
fines, se debe utilizar como puntal y favorecer a la Universidad nacional Aut贸noma de
M茅xico, al Instituto Polit茅cnico Nacional y a otras universidades y tecnol贸gicos de todo
nuestro pa铆s.
Terminar con la privatizaci贸n de la industria el茅ctrica.
A fin de recuperar la soberan铆a en la generaci贸n, transmisi贸n y distribuci贸n de energ铆a
el茅ctrica, y para llevar las tarifas el茅ctricas a niveles justos y competitivos, se debe:
• Cancelar la contrataci贸n a particulares para generar energ铆a el茅ctrica.
• Rescatar para la Naci贸n, las centrales de generaci贸n establecidas al margen de
nuestra Constituci贸n.
• Reforzar a la Comisi贸n Federal de Electricidad, con la modernizaci贸n,
rehabilitaci贸n y ampliaci贸n de su parque de generaci贸n, sobre todo en la regi贸n
central donde desde hace d茅cadas no se construyen plantas generadoras.
• Revertir los procesos de privatizaci贸n del servicio p煤blico de electricidad tras la
liquidaci贸n de Luz y Fuerza del Centro y reconocer los derechos de los trabajadores
electricistas, despedidos injustamente, y su participaci贸n en el fortalecimiento de la
industria el茅ctrica nacional en el centro del pa铆s.
• Dar impulso al Instituto de Investigaciones El茅ctricas para el desarrollo de ciencia y
tecnolog铆a aplicadas a la energ铆a.
Fortalecer la investigaci贸n cient铆fica y tecnol贸gica nacionales
Otorgar prioridad a la investigaci贸n y asimilaci贸n de tecnolog铆as para el desarrollo de
ingenier铆as mexicanas como mecanismo de independencia y asimilaci贸n tecnol贸gica en
el sector de la energ铆a.
Impulsar energ铆as alternativas limpias. Tradicionalmente, el sector energ茅tico no se
ha preocupado mucho en proteger nuestro ambiente natural. Tenemos que ser
cuidadosos con nuestro patrimonio ambiental. Para ello, se debe impulsar el desarrollo
de fuentes de energ铆a alternativas, renovables y limpias, a fin de limitar y revertir los
efectos nocivos que la combusti贸n de hidrocarburos causa a nuestro planeta, como el
calentamiento global por efecto invernadero y, en general, la contaminaci贸n de suelos,
aire y aguas de nuestro pa铆s.
Impulsar la transici贸n energ茅tica. El mundo vive el fin de la era del petr贸leo. Por ello
se debe impulsar de manera inmediata una pol铆tica de transici贸n energ茅tica que
incremente las fuentes de energ铆a renovables (solar, e贸lica, hidr谩ulica, biomasa, etc.). Se
debe impulsar el desarrollo de fuentes de energ铆a alternativas, renovables y limpias, a
fin de limitar y revertir los efectos nocivos que la combusti贸n de hidrocarburos causa a
nuestro planeta, como el calentamiento global por efecto invernadero y, en general, la
contaminaci贸n de suelos, aire y aguas de nuestro pa铆s.
Comisi贸n de la Verdad para investigar la corrupci贸n en Pemex y CFE
Erradicar y limpiar a profundidad, toda forma de corrupci贸n y da帽o patrimonial al
sector estatal de la energ铆a, con 茅nfasis en Petr贸leos Mexicanos y en CFE. Asimismo,
establecer un sistema de verdadera y total transparencia. Por su importancia para la
econom铆a del pa铆s y por el gran da帽o que se ha causado a los mexicanos por los malos
manejos en Pemex y CFE, proponemos una investigaci贸n a fondo para lo cu谩l se
integrar谩 una Comisi贸n de la Verdad.
Bajar las tarifas de electricidad y los precios de los combustibles
En atenci贸n a las caracter铆sticas de cada regi贸n de nuestro pa铆s, aplicar un nuevo
sistema de tarifas y precios justos y competitivos de combustibles y de energ铆a el茅ctrica,
que permitan garantizar el suministro suficiente y eficiente, tanto a la industria
mexicana, como a los consumidores nacionales.
Estas propuestas corresponden a un nuevo modelo para el sector energ茅tico, que defina
una nueva cultura energ茅tica, una nueva relaci贸n entre la energ铆a y la sociedad, basada
en fuentes para suministrar y pr谩cticas de consumo de la energ铆a, con procedimientos
m谩s seguros, m谩s econ贸micos, m谩s limpios y m谩s eficientes.
La expropiaci贸n del petr贸leo encabezada por el general L谩zaro C谩rdenas del R铆o, ha
sido escamoteada y, sobre todo, suplantada por una pol铆tica contraria a su esp铆ritu
original, que consiste en que los recursos energ茅ticos sean de beneficio para todos los
habitantes y sirvan de base para la independencia econ贸mica de M茅xico.
Por ello necesitamos encaminarnos hacia un nuevo modelo energ茅tico que sea la base
de la verdadera independencia, la cabal soberan铆a, as铆 como el desarrollo econ贸mico y
social que merece el pueblo de M茅xico. En otras palabras, un modelo que actualice los
principios hist贸ricos que llevaron a nuestro pa铆s a nacionalizar el petr贸leo y la industria
el茅ctrica y que siguen vigentes.
9. El campo y la soberan铆a alimentaria
Reanimar al campo y a la agricultura
Revalorar y reactivar al agro arruinado por las pol铆ticas neoliberales es prioritario y
constituye un asunto de seguridad nacional pues de eso depende la alimentaci贸n del
pueblo mexicano ty el empleo e ingreso de millones, pero tambi茅n la preservaci贸n del
medio ambiente, de la cultura y la convivencia y de la seguridad interna. O
revitalizamos al campo o seguiremos destruyendo la naturaleza, importando comida,
perdiendo nuestra identidad, expulsando mexicanos a Estados Unidos y sometidos al
narco que aprovecha la pobreza rural para controlar regiones enteras.
Recuperar la soberan铆a y autosuficiencia alimentarias
Porque un pueblo que importa 40% de lo que come es un pueblo sometido a las
potencias agroexportadoras, ejerceremos el derecho a definir y aplicar nuestras propias
pol铆ticas de producci贸n, distribuci贸n y consumo de alimentos sanos, nutritivos y
culturalmente adecuados. Y lo haremos promoviendo, ante todo, la peque帽a y mediana
agricultura campesina, 煤nica que puede ser a la vez socialmente justa, ambientalmente
sana y econ贸micamente viable, es decir sostenible.
Preservar el mercado agroalimentario interno y reactivar las cadenas productivas
Fracasado el modelo agroexportador y maquilador que s贸lo ve hacia fuera, habremos de
atender de nuevo la demanda nacional y los mercados locales, lo que significa integrar
cadenas econ贸micas donde la producci贸n se vuelve mercado de la producci贸n,
impulsando sistemas comerciales, agroindustriales y financieros, sobre todo de car谩cter
asociativo.
Proteger y restaurar el medio ambiente con un aprovechamiento responsable y
una agricultura org谩nica y ecol贸gica
La crisis ambiental resulta de patrones de industrializaci贸n-urbanizaci贸n insostenibles,
pero tambi茅n de una agricultura destructiva que degrada tierra, agua, aire, flora y fauna,
al tiempo que envenena al cultivador y al consumidor. Por ello, cambiaremos el rumbo:
no m谩s promoci贸n a los agrot贸xicos y semillas transg茅nicas impuestos por las
transnacionales, y si en cambio impulso a las pr谩cticas agroecol贸gicas que aumenten la
productividad sin da帽ar a la naturaleza.
Impulsar la econom铆a rural solidaria
Gracias a la Revoluci贸n de1910 y la Reforma Agraria, la tierra y los bosques de M茅xico
son, en su mayor parte, de las comunidades campesinas e ind铆genas, no as铆 su
explotaci贸n que es cada vez m谩s privada y depredadora. Devolver el usufructo de estos
recursos a sus leg铆timos poseedores supone respetar y potenciar desde la administraci贸n
p煤blica las pr谩cticas econ贸micas autogestivas y solidarias, tradicionales e innovadoras,
habituales entre ind铆genas y campesinos.
Defender los derechos del migrante y el derecho a no emigrar
El 茅xodo campesino a Estados Unidos es un hecho, de modo que defenderemos aqu铆 y
all谩 los derechos de los migrantes, tanto de los nacionales como de quienes en su
camino cruzan por M茅xico. Pero no podemos conformarnos con que el campo y el pa铆s
se sigan vaciando. Porque sin el derecho a quedarse la emigraci贸n es expulsi贸n,
dignificaremos la vida del campo y trabajeremos con el Congreso para darle contenido y
exigibilidad a los derechos al trabajo y el empleo digno, que garantiza la Constituci贸n.
Preservar el car谩cter p煤blico y el usufructo colectivo de los recursos naturales y
saberes comunitarios
Porque la vida no es una mercanc铆a, defenderemos de la privatizaci贸n nuestro rico
patrimonio f铆sico, biol贸gico y cultural amenazado por empresas trasnacionales que
pretenden apropiarse de tierras, aguas, minas y bosques pero tambi茅n patentar los
conocimientos tradicionales y los c贸digos gen茅ticos de los seres vivos.
Hacer valer los derechos de las mujeres campesinas
A la opresi贸n y marginaci贸n que prevalece en el agro se a帽ade, en el caso de las
mujeres, la opresi贸n proveniente de la sociedad patriarcal. Por ello haremos prevalecer
sus derechos reproductivos, econ贸micos, laborales, sociales, pol铆ticos, culturales y
agrarios. Cuesti贸n que no se reduce a establecer cuotas por sexo en los programas
p煤blicos, sino que demanda asumir ante todos los temas una perspectiva de g茅nero, pues
hasta ahora el reconocimiento de sus aportes y la aguda visi贸n femenina de la
problem谩tica agraria ha estado ausente en la pol铆tica y la vida publica rurales.
Trabajar para restablecer la esperanza y recuperar para el agro a los j贸venes
rurales
El M茅xico urbano no tiene futuro sin el M茅xico rural, pero las nuevas generaciones
campesinas desertan de un agro que sienten c谩rcel y condena. Es de vida o muerte para
el pa铆s recuperar para el campo a los j贸venes, igualando los servicios rurales con los
urbanos pero tambi茅n impulsando proyectos de desarrollo agropecuarios, pesqueros y
forestales a la altura de sus capacidades y de sus leg铆timas aspiraciones y expectativas.
Reconocer los derechos auton贸micos de los pueblos ind铆genas
Porque durante cinco siglos los ind铆genas han sido oprimidos casi hasta la extinci贸n, no
puede haber cambio profundo sin abatir el colonialismo interno. Esto significa
reconocer sus derechos pol铆ticos, socioecon贸micos y culturales, lo que incluye formas
espec铆ficas de autogobierno en sus territorios, derechos colectivos al usufructo de los
recursos naturales ubicados en sus 谩mbitos de dominio, aplicaci贸n de normas
consuetudinarias de convivencia, preservaci贸n y desarrollo de su cultura.
Revitalizar nuestra cultura y nuestra identidad
En el campo est谩n nuestras ra铆ces y M茅xico perder谩 su identidad si no se reconcilia con
el M茅xico profundo, que es en gran medida el M茅xico rural. Pero el agro ha sido
postergado por tecn贸cratas que lo consideran como cosa del pasado. Nosotros, en
cambio, vemos al campo tambi茅n en el porvenir. Impulsaremos, por ello, un nuevo y
m谩s justo pacto entre el M茅xico urbano y el M茅xico rural, y en este marco, una relaci贸n
m谩s justa y respetuosa entre el gobierno y el mundo agrario.
Fortalecer la rector铆a del Estado en la promoci贸n y regulaci贸n de los mercados
agroalimentarios
Ante el fracaso y distorsiones del modelo de libre mercado y la falacia de la
autorregulaci贸n de los mismos, fortaleceremos el papel constitucional del gobierno para
conducir, promover y regular el desarrollo y funcionamiento de los mercados
agroalimentarios, impulsando la participaci贸n de los agentes sociales y privados en
forma equitativa y realmente competitiva, con una visi贸n de Estado y de largo plazo,
propiciando certidumbre y estabilidad para la cadena e incluyendo entre otras acciones
el establecimiento de una reserva estrat茅gica de alimentos, precios m铆nimos
garantizados, producci贸n nacional de insumos, control de precios de los mismos y
acceso universal al cr茅dito y servicios financieros.
10. Estado de Bienestar y lucha contra la desigualdad
El bienestar de la poblaci贸n debe ser el eje principal de todas las acciones de un
gobierno comprometido con la transformaci贸n democr谩tica de la sociedad. Las
libertades y derechos no pueden ejercerse plenamente si los mexicanos no tenemos
resueltas necesidades elementales como el trabajo, alimentaci贸n, salud, educaci贸n,
vivienda, seguridad y tranquilidad social.
Los gobiernos neoliberales de los 煤ltimos 28 a帽os adelgazaron al Estado, redujeron el
gasto social y desmantelaron instituciones sociales y culturales, ocasionando el
deterioro de la seguridad social, salud, educaci贸n, cultura y sobre todo el deterioro de
nuestra calidad de vida.
Hoy millones de mexicanos tienen como 煤nico horizonte el hambre, la pobreza, la
desigualdad, la iniquidad, la violencia, la intolerancia y la opresi贸n.
No permitiremos m谩s la continuidad de este r茅gimen de injusticia promovido y
defendido por pol铆ticos, funcionarios y hombres de poder inescrupulosos y voraces, que
ponen sus ganancias y privilegios por encima del inter茅s y de las necesidades de todos
los dem谩s.
Tenemos la esperanza de que en nuestro pa铆s podamos estar seguros, protegidos,
acompa帽ados; donde puedan florecer la creatividad, las capacidades, la inteligencia y la
bondad de todos y de todas.
Por eso, nuestro compromiso es:
Construir un Estado de bienestar
El primer paso es hacer cumplir los principios constitucionales referidos a los derechos
sociales. El Estado asumir谩 su responsabilidad social para garantizar que cada hombre y
cada mujer reciban, desde su nacimiento, una alimentaci贸n b谩sica saludable y
suficiente; tengan acceso a servicios p煤blicos y gratuitos de salud y educaci贸n; puedan
ejercer su derecho al trabajo con salarios justos y prestaciones sociales; dispongan de
una vivienda digna y servicios p煤blicos b谩sicos de agua, energ铆a el茅ctrica y transporte;
participen libremente de las decisiones colectivas que se tomen y accedan sin
condiciones a los programas econ贸micos, sociales y culturales que se establezcan en su
beneficio; cuenten con bases materiales, recursos e instrumentos para desarrollar su
inteligencia, sus capacidades y su creatividad; con reconocimiento y respeto de sus
preferencias, identidad cultural, g茅nero y decisiones sobre su vida y su cuerpo; que su
patrimonio familiar y su seguridad sean salvaguardados; que reciban una pensi贸n al
cumplir los 70 a帽os.
Garantizar la universalidad y gratuidad de los programas sociales
Las inversiones p煤blicas para garantizar los derechos sociales, no son d谩divas del
gobierno, son una obligaci贸n que se debe cumplir. Acabaremos con el sistema de
focalizaci贸n que es discriminatorio y se condiciona su ingreso y permanencia.
Estableceremos mecanismos que garanticen efectivamente la defensa, exigibilidad y
cumplimiento de cada derecho.
Erradicar el hambre
El programa de emergencia de erradicaci贸n del hambre deber谩 ser el primer paso para
establecer el derecho constitucional de todos a la alimentaci贸n.
Derecho a la educaci贸n, base de la transformaci贸n del pa铆s
Es fundamental para el desarrollo del pa铆s, garantizar que todo ni帽o o ni帽a, y joven,
pueda ingresar, permanecer y concluir satisfactoriamente sus estudios. El fomento a la
lectura y la formaci贸n art铆stica y cultural deben formar parte de la educaci贸n desde la
primaria. Se garantizar谩 la educaci贸n p煤blica cient铆fica, laica y gratuita en todos los
niveles. A ning煤n joven o ni帽o se le negar谩 el derecho a la educaci贸n. Se reconocer谩 a
universidades p煤blicas como la UNAM que han aportado mucho al desarrollo nacional.
Para lograr estos objetivos, revertiremos los procesos de mercantilizaci贸n y
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privatizaci贸n de la educaci贸n y se buscar谩 asignar un presupuesto p煤blico equivalente al
7 por ciento del PIB. Este har谩 posible garantizar que se disponga de:
- Una infraestructura suficiente, adecuada y digna;
- Becas escolares, 煤tiles, libros de texto, uniformes y almuerzos a todos los inscritos en
el nivel escolar b谩sico;
- Becas escolares a estudiantes de bachillerato y nivel superior del sistema p煤blico;
- Un programa especial de fortalecimiento y ampliaci贸n de los recursos educativos en
las zonas de mayor rezago y pobreza del pa铆s. En el caso de las zonas ind铆genas y apoyo
con albergues y transporte a estudiantes de comunidades aisladas. Es indispensable
involucrar a los pueblos ind铆genas en el dise帽o de una educaci贸n que respete su
identidad cultural.
- Una transformaci贸n profunda de los objetivos, procedimientos y programas de todos
los niveles educativos, para asegurar el desarrollo integral de los estudiantes y el
reconocimiento de maestros, trabajadores y autoridades, al servicio del pueblo de
M茅xico.
Servicios p煤blicos de salud y medicamentos gratuitos para todos
La promoci贸n, prevenci贸n y atenci贸n a la salud deben ser consideradas las bases en que
pueda erigirse el bienestar f铆sico, espiritual y emocional de nuestra poblaci贸n. Se
garantizar谩n servicios de salud en todas las etapas de la vida accesibles, eficaces, con
calidad, dignos e integrales. Se ampliar谩 la infraestructura p煤blica de salud con
personal, equipo y medicamentos suficientes. Se reconocer谩n los aportes de la medicina
tradicional ind铆gena y la herbolaria,. Y avanzaremos hacia un sistema p煤blico 煤nico de
salud con acceso garantizado y sin obst谩culos econ贸micos, geogr谩ficos, culturales o
burocr谩ticos.
Reconocer al trabajo como una realizaci贸n del ser humano
Es urgente que recuperemos el derecho al trabajo como valor fundamental para el
rescate de nuestra sociedad.
Estableceremos como divisa fundamental, la organizaci贸n y el respeto a los derechos de
los trabajadores y trabajadoras de la ciudad y del campo, la creaci贸n de los empleos que
se requieren para reconstruir nuestro pa铆s y la apertura de opciones satisfactorias para
quienes se incorporan a la vida laboral.
Pensi贸n universal a todos los adultos mayores y un sistema de jubilaciones
solidario y redistributivo
Disfrutar de tranquilidad y seguridad despu茅s de una larga vida de trabajo es un
derecho.
Por tanto se garantizar谩 que todos los adultos mayores cuenten con una pensi贸n
alimenticia.
Y se construir谩 un sistema de jubilaciones eficiente y justo, rescatando las Afore de
manos de los bancos y creando un Instituto Nacional de Pensiones.
Hay que tomar medidas para garantizar que los fondos de los trabajadores
administrados por el Instituto s贸lo puedan canalizarse a inversiones en 谩reas estrat茅gicas
de la econom铆a nacional o en obras de beneficio social.
El cuidado de la naturaleza es una tarea de todos
Enfrentar la cat谩strofe ambiental mundial, fruto de una modernizaci贸n neoliberal,
implica una ineludible participaci贸n personal, familiar y comunitaria de todos los
pueblos. Requiere cambiar h谩bitos, pr谩cticas y costumbres. La defensa del medio
ambiente debe ser incorporada a nuestra agenda de deberes ciudadanos. Mantener la
biodiversidad, la salud, la calidad del aire, el agua y el suelo a niveles que permitan
sustentar la vida y el bienestar de los seres humanos, la vida animal y vegetal es un
principio de una responsabilidad ambiental.
Cultura, memoria, identidad y voluntad: las fuerzas del cambio
La cultura lleva necesariamente a la democracia porque la creatividad hace al hombre
libre y sobre todo m谩s cr铆tico. El disfrute de la cultura en todas sus manifestaciones
tambi茅n es un instrumento no s贸lo de respeto por uno mismo, sino de liberaci贸n.
Una sociedad como la nuestra, hundida en la tristeza y sometida al terror constante de la
violencia y la inseguridad, requiere hacer un inmenso esfuerzo para recuperar los
valores y principios que dieron sentido a la formaci贸n de nuestra naci贸n y que se hallan
plasmados en las obras que constituyen nuestro patrimonio hist贸rico y cultural, as铆
como en el potencial creador de miles de hombres y mujeres dedicados al arte y la
cultura en nuestras comunidades y pueblos.
Un Estado fraterno y solidario
La enorme desigualdad social de nuestro pa铆s ha provocado la fractura de la convivencia
y la armon铆a de nuestra sociedad, y es uno de los principales problemas de la naci贸n.
Construiremos un estado fraterno y solidario que atender谩 a todos, pero en primer lugar
a la mayor铆a de la poblaci贸n que vive en la pobreza. La solidaridad con los despose铆dos
no s贸lo es un asunto de justicia, es la manera m谩s eficaz, m谩s humana y m谩s barata para
garantizar la tranquilidad y la seguridad p煤blica. Por eso reiteramos que por el bien de
todos, primero los pobres.
Se requiere un nuevo pacto social para reafirmar los derechos de la poblaci贸n y la nueva
Rep煤blica.
El derecho a ser felices y al bienestar, son la inspiraci贸n fundamental del proyecto
alternativo de naci贸n. Con ella construiremos juntos, los caminos que conduzcan a la
liberaci贸n de nuestra patria.
Un M茅xico de todos y para todos. Un gobierno democr谩tico del pueblo y para el pueblo.
* (Esta propuesta fue elaborada por una comisi贸n integrada por Arnaldo C贸rdova,
Enrique Gonz谩lez Pedrero, Luis Javier Garrido, Jos茅 Mar铆a P茅rez Gay,
V铆ctor Flores Olea, Lorenzo Meyer, Rogelio Ram铆rez de la O, Adolfo Hellmund, Juan
Jos茅 Paullada, Octavio Romero Oropeza, Luis Linares Zapata, Ignacio Marv谩n Laborde,
Julio Scherer Ibarra, Jaime C谩rdenas, Luciano Concheiro, H茅ctor D铆az Polanco, Elena
Poniatowska, Laura Esquivel, V铆ctor Manuel Toledo, Cristina Barros, V铆ctor Su谩rez,
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Bol铆var Echeverr铆a, Armando Bartra, Jesusa Rodr铆guez, Jos茅 Eduardo Beltr谩n, Agust铆n
D铆az Lastra, Antonio Gershenson, Claudia Sheinbaum Pardo, Asa Cristina Laurell,
Raquel Sosa El铆zaga, Martha P茅rez Bejarano, Bertha Elena Luj谩n Uranga, Er茅ndira
Sandoval y Jes煤s Ram铆rez Cuevas).
10 puntos para el renacimiento de M茅xico
Este documento es la s铆ntesis de un trabajo m谩s extenso que ser谩 publicado
posteriormente para contribuir al debate nacional.







