Por Jos茅 Agust铆n Ortiz Pinchetti* Hace unos d铆as me entrevistaron desde una estaci贸n radiof贸nica que opera en Los 脕ngeles sobre AMLO. Les interes贸 mi referencia a una revoluci贸n cultural silenciosa en M茅xico. Me queda claro que empezamos a despertar cuando el r茅gimen pri铆sta no fue capaz de mantener el crecimiento econ贸mico. Resistieron con trampas y fraudes, pero se inici贸 la transici贸n a la democracia. Proceso lento e inacabado, pero no pueden negarse los cambios profundos en la cultura pol铆tica. Tarde o temprano el impulso de un pueblo m谩s exigente va a imponerse.¿Qu茅 factores est谩n provocando el fen贸meno? El m谩s poderoso es el deterioro de las condiciones de vida de la mayor铆a, acompa帽ado por la corrupci贸n y el desprestigio de los gobiernos. El cambio es respuesta a una incitaci贸n: los sufrimientos y frustraciones de las 煤ltimas tres d茅cadas. Pero no s贸lo es una reacci贸n, la gente est谩 m谩s informada. Cierto, la televisi贸n intenta controlar la opini贸n, pero las redes informales, muchas estaciones de radio y peri贸dicos est谩n abriendo espacios. La sociedad se ha vuelto laica, desobediente y retobona. Como sea, existen partidos pol铆ticos, debates, candidaturas. Todo el mundo habla de pol铆tica. El IFE puede ser imperfecto, pero hay un 谩rbitro a qui茅n reclamarle; cada d铆a son m谩s los inconformes. Y tenemos tambi茅n la influencia exterior. A partir de 1989 han ca铆do todas las dictaduras y han sido sustituidas por reg铆menes democr谩ticos. A veces el tr谩nsito ha sido cruento, a veces suave, pero la democracia es ya un paradigma mundial.
La revoluci贸n silenciosa no ha despertado mucho inter茅s en la academia; en cambio, los grandes jerarcas de la pol铆tica la observan, vigilan y esp铆an.
Mi propia fuente de informaci贸n sobre estos cambios profundos es el Morena. Cada vez que me acerco a los grupos que est谩n creciendo constato en qu茅 consiste el fen贸meno. Me asombra c贸mo los grupos populares que se adhieren son cada vez m谩s entusiastas y puntuales. En las reuniones, la gente est谩 alerta. Opina con gran libertad y claridad pol铆tica. Entiende todos los mecanismos de control y los impugna. Sus acciones son cada vez m谩s efectivas. Por lo menos para ellos, la pesada costra que somet铆a a la poblaci贸n se est谩 resquebrajando.
Cuando converso con mis amigos en la capital sobre estas experiencias me oyen incr茅dulos. Creen que toda esta estructura se va a desplomar cuando el PRI reparta regalos y/o cuando el PAN amenace con quitarles los subsidios que otorga a la gente pobre. Lo que pasa en el fondo es que mis amigos no tienen fe en la gente com煤n. Para m铆, la verdadera esperanza no est谩 en la clase pol铆tica y sus amarres, sino en el despertar multitudinario de la gente com煤n y corriente, que tendr谩 su prueba de fuego en la pr贸xima elecci贸n presidencial.
Publicado por La Jornada en http://www.jornada.unam.mx/2012/02/12/opinion/006o1pol






